Artículo del periodista Antón Grande el 26 de Julio del 2008
03/08/2008
Artículo del periodista Antón Grande el 26 de Julio del 2008
Uno de los mejores artículos del año en el Progreso y donde dice verdades como puños desgraciadamente........
felicidades Antón, gran artículo.......
A quien lo entienda
Posiblemente en Lugo habría que hacer un museo a lo incomprensible aunque teniendo en cuenta lo que cuesta aquí llevar a cabo un proyecto, la creación de dicho museo tendría que ir ya incluida en una de sus salas.
aquí, por ejemplo, o mas concretamente en su ayuntamiento, la persona que ostenta la delegación de Urbanismo no ha sido elegida por la ciudadanía sino colocada por el equipo de gobierno.
Ya se que esta es una de las permisividades, ¿o perversidades? de la ley de las grandes ciudades pero, ¿de que gran ciudad estamos hablando?, ¿De Lugo?, pero hombre , si aquí afortunadamente nos conocemos toda, sabemos de que va cada una de las 90000 almas que nos repartimos por esta urbe romana y por sus barrios de expoliación.
De todos modos, que en una corporación municipal, o en su equipo de gobierno, no exista una persona que se sienta capacitada para llevar la delegación de Urbanismo, dice muy poco a favor de estas cabezas pensantes de la política.
En el ayuntamiento de Lugo figura también un director general de la policía local, vaya chulería de nombre, que no es concejal ni ha sido elegido democráticamente sino simplemente puesto ahí. De su sueldo ya no digo nada que no quiero entrar en el campo de las alucinaciones.
Ahora, gracias a el, o a quien se lo permite, tenemos aquí la policía municipal mas vigilada de España. Supongo que recordaran ustedes aquel postulado que se preguntaba quien vigila a los que nos vigilan.
En Lugo ya lo sabemos aunque eso si, cuidado, es legal porque la vigilancia no se graba, simplemente los que están al otro lado de las cámaras actúan como "voyeurs"; mira como ese que se hurga en la nariz, aquel otro se toca sus partes o aquella se añade un poco de colorete a sus mejillas. Pequeñas cosas, como se puede apreciar aunque en el trasfondo de todo ello late una pregunta:¿Para que votamos, si luego los elegidos se desentienden de su trabajo?
Si el funcionamiento de la administración local se trata únicamente de un trabajo a realizar por técnicos, sin aportación política, fuera concejales y sus sueldos que cortan el hipo a mas de uno y elijamos simplemente al alcalde para que figure en las procesiones o reciba a los Borbones cuando se dan una vuelta por la ciudad.
El resto, con convocar oposiciones para delegados en diferentes materias, daría por subsanado el problema de duplicar sueldos entre los electos y los elegidos a dedo.
De ahí mi petición de un museo de lo incomprensible. A ver si acaso...
ANTON GRANDE
agrande@elprogreso.info