The lock is back...
14/07/2006
Cuando pienso en Supermán recuerdo el diálogo de Kill Bill Vol. II en el que Bill le explica a Beatrix por qué es su superhéroe favorito. Pero no es uno de los míos. Eso sí, me encanta la ambientación modernista y art-decó de Metrópolis. Hace años creía que me encantaría vivir en Gotham, pero con el tiempo he llegado a apreciar Metrópolis, y si no fuera porque mi ciudad de cómics favorita ya está literalmente plagada de superhéroes, soñaría con vivir allí. Por suerte existe Astrocity.
Fui a ver la película de Supermán en la primera sesión el día del estreno, y hubo un terrible fallo de proyección que me dejó sin la banda sonora inicial (y eso que lo que más esperaba yo, con diferencia, era oir la entrada magnífica de John Williams), así que fui a quejarme. Al fin y al cabo, el cine no es barato, y si yo pago mi entrada completa, debería tener derecho a ver y oir toda la película en perfectas condiciones. Me pusieron mala cara, y no me parece justo. Soy una cliente asidua de esos cines, me he dejado bastante dinero en ellos, y me parece que tengo derecho a reclamar que el producto que he comprado no está en buen estado. Me dieron unas entradas gratis para ver otras películas, pero sentí el mal rollo en los empleados y el encargado. Yo he trabajado en tiendas y cuando algo no estaba bien se cambiaba y punto, no sé. Quizá el hecho de que alguien se queje haga que le echen más bronca al que estropeó la proyección, pero no por eso debo yo aguantarme. Creo que de buen rollo todo es solucionable.
En definitiva, la película está bastante bien, y es muy respetuosa con el original, pero no sé si por mi mal rollo o por cómo está hecha, no consiguió moverme como las de Christopher Reeve. De todos modos, Brandon Routh hace un buen trabajo, al igual que Kevin Spacey, que está estupendo como Lex Luthor. El resto son detalles que pronto se perderán en mi memoria, nada memorable. Si la vais a ver, llevad un espíritu de disfrute, más infantil que crítico y pasareis un buen rato.
Resumen Semana 1
26/06/2006
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Fucking Åmål
22/06/2006
Anoche la echaron el La 2 y, como me habían hablado bien de ella, decidí anular mi cita con el doctor Vilches y darle una oportunidad a lo que tenía toda la pinta de ser un filme de terrible angustia adolescente, versión sueca. Se me olvidó que las personas que me la habían recomendado eran también adolescentes, y pasó lo que pasó.
Para introducir un poco la película, es la historia de dos chicas adolescentes muy diferentes, en un pequeño pueblo de Suecia, Åmål, el típico lugar al que los elefantes van a morir. Una de las chicas es una recién llegada, intravertida y antisocial que está empezando a descubrir que es lesbiana; y la otra chica es el típico estereotipo con patas, rubia, guapa, y sin mucho en la cabeza, que se lía con el primero que se lo pide. Lo único que las une, sin que ellas lo sepan, es lo descontentas que están con sus vidas. Pero algo cambia (mediante un giro del guión muy, muy forzado) cuando la chica guapa y su hermana son -casi- las únicas que van a la fiesta de cumpleaños de la recién llegada y, entonces, empiezan a suceder cosas. Desde ese momento la película atraviesa todas las etapas del tópico de insituto hasta explosionar en un final increiblemente naïf, tazón de Cola-Cao incluido.
En fin, no está mal del todo, la banda sonora es pasable y, como he leido en alguna parte, es una buena película para ponerle a tus hijos de catorce años, porque conectan rápidamente con las obvias sensaciones que propone el argumento. Desde luego es mucho mejor que cualquiera de sus homólogas yankees, al menos.
Visita rápida al CGAC
21/06/2006
Ayer pasé medio de refilón por el CGAC, y le eché un vistazo a la exposición de Tono Carbajo. Las obras consisten en una técnica mixta de fotografía superampliada en papel ultragloss, pintura negra y objetos alegóricos adosados con más o menos gracia. También incluye un par de proyecciónes de elementos dinámicos como fuego y, lo que para mi humilde gusto artístico fue lo más acertado, murales construidos con muebles, cubriendo grandes superficies. En general no me transmitió mucho, pero yo no soy ninguna entendida en arte contemporáneo. En muchas ocasiones siento que, aunque puede que cada obra implique mucho para el autor, no puede dejar de ser obvia una sensación de descuido e inmediatez, que yo tiendo a asociar con tomadura de pelo artística. Evidentemente estoy generalizando, pero me pasa así muy a menudo. Prefiero entenderlo como que carezco de sensibilidad para lo extremedamente conceptual...
En estos días estoy leyéndome un libro que me mandó mi padre de ensayos sobre patriotismo versus cosmopolitismo. Si he de ser sincera, no me gusta mucho leer ensayos, pero si quiero que me regale más libros, tendré que leérmelos. De todos modos ando tomando anotaciones para escribir una cáustica crítica a la recopilación, y así poder pasar al siguiente autor en la cola, Simone de Beauvoir.
Más decepciones fílmicas o cómo hacer videoclips de dos horas...
19/06/2006
¿Cómo comenzar una crítica coherente a esta película? ... ¿cómo? En fin, lo mejor será explicar que estoy, más o menos y voluntariamente, obligada a correr al cine cada vez que sale un nuevo film sobre vampiros, debido a un estudio que estoy realizando -desde hace siglos y que avanza tan lentamente que casi retrocede- de literatura vampírica comparada con sus versiones cinematográficas. No, por dios, parece una excusa para justificar la cantidad de basura monográfica que me he tragado y, lo que es peor, por cuyo visionado he pagado. Una vez explicado esto, quiero entender que no recibiré respuestas del tipo "sólo a ti se te ocurre ir a ver esos bodrios al cine". Porque, compañeros, ningún adjetivo más amable puede ser aplicado a la nueva cinta de la Jovovich, realizada para mayor gloria de su tipazo, y poco más.
A nivel de imagen, en un triste intento de darle cierto aspecto de cómic, se han permitido los magos de los efectos especiales, aplicar difuminados a brochazos; por no hablar de una especie de obsesión que tiene el ambiente de ese extraño mundo de hacer juego y contraste con el pelo, ropa y labios de la protagonista, que mutan a placer de la misma a tal efecto.
El argumento, por referirme a la manida, insulsa, y mal contada historia de alguna manera, no es más que una excusa tras otra para plantearle a un personaje plano y que todos conocemos más que de sobra (la mujer guerrera, fría y torturada que no permite que nadie se acerque a ella porque ha perdido la capacidad de procrear) dudas morales y graves conflictos sentimentales, entre batalla y batalla. Sobra decir que ninguna de sus luchas le supone el más minimo problema, porque como todo personaje bien construido, es perfecta, y nadie puede con ella... todo un reto para el espectador. Añádele un niño triste de enormes ojos azules y destino tenebroso, y ya tienes una ensalada de nuevos topicazos de la sci-fi, que deberían crear una escuela de parodias al más puro estilo Scary Movie.
Pero no olvidemos ese prodigio interpretativo que conforma el casting. Por mucho que Milla trata de transmitirnos la angustia moral de su personaje, en todo momento parece que la única palabra que puede salir de su boca es MULTIPASE. Los secundarios no consiguen llegar mucho más allá.
En fin, ahórraos el dinero de la entrada, porque no sirve ni como entretenimiento vacío. Para los que no me hayais hecho caso y hayais visto La Profecía, y ahora penseis que no podríais haberos gastado peor la asignación semanal... dejadme que os diga que sí, que esta es peor aún. Ains...
De Profundis
15/06/2006
Anoche dormí en casa de mi madre y, ante la falta de películas nuevas que ver en su casa, me decidí por embestir el breve volumen del pobre y malogrado Oscar. Apenas tres horas de reflexión y ya estaba consumida la carta. Como todo lo suyo, me ha tocado hondo, pero destaco unas lineas, para que acompañen su foto:
"Las personas más mecánicas, para quienes la vida es una especulación astuta dependiente de un cuidadoso cálculo de medios y recursos, saben siempre a dónde van, y van. Parten del deseo de ser el sacristán de la parroquia y, cualquiera que sea la esfera en que estén situados, consiguen ser el sacristán de la parroquia y nada más. Un hombre cuyo deseo sea ser algo aparte de sí mismo, ser Miembro del Parlamento, o tendero próspero, o abogado eminente, o juez, o cualquier bobada semejante, de todas todas consigue ser lo que quiere ser. Ése es su castigo. El que quiera una máscara tiene que llevarla.
Pero con las fuerzas dinámicas de la vida, y aquellos en quienes esas fuerzas dinámicas se encarnan, no sucede lo mismo. Las personas cuyo deseo es únicamente la autorrealización no saben nunca a dónde van. No lo pueden saber. En un sentido de la palabra es necesario, por supuesto , como decía el oráculo griego, conocerse a uno mismo. Ése es el primer logro del conocimiento. Pero reconocer que el alma de un hombre es incognoscible es el logro último de la Sabiduría. El misterio final es uno mismo. Cuando se ha pesado el sol en una balanza, y medido los pasos de la luna, y trazado el mapa de los siete cielos, estrella por estrella, aún queda uno mismo."
Lo que me faltaba a mi, más excusas románticas para estar perdida...
Movies, movies, movies...
13/06/2006
Estoy muy ilusionada porque ya he votado por 1160 películas en Filmaffinity.com . Estoy deseando llegar a 1200, pero desde que superé el millar, ando bastante estancada. Supongo que no he tenido demasiado tiempo. Por ejemplo, estoy deseando ir a ver Fearless al cine, pero aún no he podido. Fui a ver La Profecía y Diario de un Ejecutivo Agresivo hace poco, y son tan malas la una como la otra.
Parece que el cielo no se anima a llover de una vez por todas, y el ambiente cargado hace que me duela la cabeza. Espero que mejore para este fin de semana.